Luiz Mandico, nuestro Ultra Corredor de Brasil, nos cuenta sus comienzos

Luiz Mandico, 25 años, ultramaratonista, amante de las largas distancias y fascinado por el simple y sencillo movimiento de colocar un pie delante del otro, un paso a la vez, que no sólo te lleva hacia adelante y lejos, sino que te lleva a otra dimensión, a otro mundo.

Este soy yo, bien, vamos a volver atrás en el tiempo, donde todo empezó.

2015 – entre conversaciones relajadas en el trabajo y bromas, he aquí que surge un «desafío» entre los compañeros de trabajo, correr una prueba nocturna, eran dos distancias, 5k y 10k. Y esta persona, que no es ni un poco competitiva escoge la más larga 😂😂😅.

Y aquí vamos a la primera prueba de la vida, sin entrenamiento, sin preparación, yendo sólo para relajarse, como sólo una competencia entre compañeros de trabajo.

Entre la salida y la llegada fue una fiesta con música y luces, y completo mis primeros 10k en 1h05′. Momento este que hace que el tan famoso bichito de la carrera me pica y me pone en el mundo de la carrera.

Antes de esta época ya estaba fascinado por el deporte, pasando por el fútbol (estoy en el país del fútbol, Brasil), handball, voleibol y tenis de mesa. Pero nada se acerca al ambiente de la carrera. Del simple acto de calzar el tenis y salir a correr, un deporte individual, pero que une a diversas tribus del mundo.

Después de este primer contacto, en el transcurso del primer año realizo algunas pruebas más, y elevando las distancias, pasando por 10, 16 y 23k, todas ellas en asfalto, para aventurarme en la montaña y la playa en las distancias de 21, 23 y 42k.

En el año 2016, está progresión continua, hice lo que no aconsejo a nadie hacer, aumento aún más las distancias, hago un mejor tiempo en los 21k (1h40′) en el asfalto, realizo mi primera prueba por encima de los 42k, fue 60k en un recorrido mixto de playa y montaña. Aumento la distania aún más. Me inscribo para una prueba en Florianópolis de 100k, en el que concluye cerca del horario de corte con 20h de prueba. Termino destruido por supuesto, no tenía ninguna preparación. Y para comprobar aún más la locura del corredor que les habla, un mes después de los 100k parto a la mayor playa del mundo, eran 226k en un ambiente totalmente inhóspito donde sólo la naturaleza manda. El resultado de eso no podría ser otro, abandoné la prueba con 107k debido a que mis pies estaban destruidos.

Ya en 2017, contrariando toda historia hasta aquí, busco una orientación profesional y me aso a un equipo de triatlón y realizo acompañamiento nutricional. A partir de ahí, ocurrió una increíble evolución, que fue caracterizada por un año compuesto por sólo 3 pruebas, siendo ellas:

– 21km, con récord personal en la distancia: 1h24’10».

– una travesía acuática de 1,5km.

– un Ironman 70.3 en Río de Janeiro.

2017 fue un gran año de aprendizaje, en este período que he entendido como realmente debe ser nuestra relación con el deporte.

Ahora, en este último año, 2018, me íntegro a Legroup. Un gran equipo que me recibió con los brazos abiertos. Esta asociación no podría ser diferente. En este año he bajado para dos pruebas durante todo el ciclo, donde de forma increíble consigo por primera vez en la vida un primer lugar en mi categoría en una prueba de 75k. El segundo desafío del año fue la vuelta a Extremo Sur (los 226k), tengo que confesar que el resultado no fue el esperado, las condiciones climáticas y la incomodidad intestinal me sacaron de la prueba. Pero, independientemente de cualquier cosa, nunca sale de esta prueba sin un nuevo aprendizaje.

Estos fueron los pasos de mi trayectoria, hasta aquí, ahora ya en 2019 tenemos nuevas metas y objetivos para escribir una nueva página en el capítulo de la carrera en el libro de la vida!

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